
DEJARLO PASAR.
NO AGARRAR EL COMETA POR SU COLA.
IGNORAR UNA LLUVIA DE ESTRELLAS.
ESPERAR A QUE LA TORMENTA PASE.
EL AGUA MOJA Y ENFRÍA LA PIEL.
DEJARLA PASAR.
EN LA IMPERIOSA NECESIDAD DE VER
ACEPTAMOS MANSAMENTE LA CEGUERA.
Y LUEGO NOS ARRODILLAMOS
MIRANDO AL CIELO
LEVANTANDO LOS BRAZOS
CLAMANDO LUCES
GRITANDO POR PRODIGIOS.
AL COMETA SE LO AGARRA POR LA COLA.